Los pasillos del ITE siguen siendo un lugar peligroso, nadie está a salvo. Ayer por la tarde, aprovechando la ausencia de la mayor parte del personal se produjo un nuevo asesinato en la primera planta. Nada hacía sospechar que el chico de la fotocopiadora estuviera esperando pacientemente a que su víctima cometiera el error de salir de su despacho… sola. Las cámaras revelan que el asesino, que llevaba puesta una gorra de Naranjito del 82, se cruzó con su víctima mirándola a los ojos. Al pasar a su lado se giró rápidamente y le descerrajó dos tiros por la espalda, después salió andando tranquilamente mientras acariciaba su pistola con satisfacción. Por desgracia las cámaras no recogen la cara del agresor con nitidez ya que el color naranja de la gorra distorsiona mucho las zonas cercanas de la imagen.
Los disparos se oyeron en los despachos cercanos, pero nadie se atrevió a salir hasta pasados unos minutos, sin que pudieran hacer nada por salvar la vida de la agonizante muchacha. Una de las pocas personas que aún quedaba en el despacho contiguo efectuó las siguientes declaraciones:
“Estaba trabajando a destajo en el nuevo proyecto y justo cuando se me colgó el buscaminas escuché los dos disparos y unos pasos que se alejaban. Se oía una leve sonrisa y entre dientes algo como “vendetta…”. Yo estoy pasando mucho miedo, me quedo por las tardes sola muchas veces y he tomado la decisión de traerme un orinal del pato Donald para no tener que ir al lavabo. Espero que el departamento de Informática tome medidas y diseñe una tarjeta wifi que nos permita fichar sin tener que pararnos en la máquina donde estamos muy expuestos.”
Otro espeluznante caso que no hace más que corroborar que la limpieza de traidores en el ITE no ha hecho más que empezar.
Los disparos se oyeron en los despachos cercanos, pero nadie se atrevió a salir hasta pasados unos minutos, sin que pudieran hacer nada por salvar la vida de la agonizante muchacha. Una de las pocas personas que aún quedaba en el despacho contiguo efectuó las siguientes declaraciones:
“Estaba trabajando a destajo en el nuevo proyecto y justo cuando se me colgó el buscaminas escuché los dos disparos y unos pasos que se alejaban. Se oía una leve sonrisa y entre dientes algo como “vendetta…”. Yo estoy pasando mucho miedo, me quedo por las tardes sola muchas veces y he tomado la decisión de traerme un orinal del pato Donald para no tener que ir al lavabo. Espero que el departamento de Informática tome medidas y diseñe una tarjeta wifi que nos permita fichar sin tener que pararnos en la máquina donde estamos muy expuestos.”
Otro espeluznante caso que no hace más que corroborar que la limpieza de traidores en el ITE no ha hecho más que empezar.
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